martes, 21 de julio de 2009

LUNA Y CONEJOS

Hoy (o fue ayer), hace 40 años, tres humanos se metieron en un cohete y recorrieron 380.400 kilómetros para dar un gran salto (o algo así). Muchas personas creen que se trata de un montaje, principalmente porque gastarse un pastón solo para plantar una bandera, recoger piedras y plantar unos espejos para determinar mediante rayos laser que la Luna se separa de la Tierra a razón de 3 centímetros al año, es algo descabellado. Y sobre todo, que si nadie ha vuelto a pisar nuestro satélite se debe a que encontraron allí algo raro. Por eso, compré un montón de polvora, construí mi propio cohete y mandé a un becario con una cámara. Esto es lo que filmó. Y les advierto que las imágenes son terroríficas:



Ya se lo decía Son Goku a Bulma en un episodio de Dragon Ball: los conejos viven en la luna. Vean el dibujo, está clarísimo:

No, no es coña. Durante siglos, los japoneses han visto en la luna la figura de un conejo amasando arroz. No es tan raro, en occidente vemos un grupo de siete estrellas en el cielo y decimos que es una osa. Mayor o menor, pero osa al fin y al cabo. O un carro, o un cazo... Y con el resto de estrellas ni les cuento: que si vírgenes, leones, unicornios, peces... incluso hay gente que cree adivinar el futuro según se encuentren esas figuras a una hora y un día determinados, oigan.

Pero me desvío del tema. Cuenta una antigua leyenda que un oso, un ciervo y un conejo se encontraron con un cazador moribundo, y quisieron ayudarlo. El oso le trajo un pez, y el ciervo le trajo unas hierbas, pero el conejo no fue capaz de traerle nada, por lo tanto, el conejo hizo una hoguera y se lanzó al fuego para servirle él mismo de alimento. El cazador, que en realidad era un dios, al ver el sacrificio del conejo, recogió los restos del conejo y le dió sepultura en la luna. Otra versión cuenta que el animal fue resucitado y mandado a la luna, para que se alimentara eternamente de arroz.

Imágen y fuentes sacados de aquí.

1 comentario:

eulez dijo...

Que bueno el dibujo del conejo. Había oído la historia pero no había visto nunca el conejo!