domingo, 9 de agosto de 2009

NUEVA SECCIÓN DE LOS DOMINGOS

Sábado por la noche. My dear wife, mi amigo Daniel el holandés y yo, sentados frente al televisor, dispuestos a ver "Hércules", de la Disney. A los pocos segundos, empiezan a cantar las Musas, y se produce el siguiente diálogo:

Yo: ¿Pero las Musas no eran nueve? ¿Dónde están las tres que faltan?
Daniel: Es Disney, no esperes fidelidad a la historia original.

Y en esto que la bombilla se me enciende. Con lo que me gusta la mitologia (sea de la cultura que sea), y en esta nevera aun no se ha hablado nada de dioses antíguos, ni de luchas épicas de héroes acabando con criaturas feroces, ni de historias que intenten explicar el origen y funcionamiento de las cosas. Imperdonable para mí. Así pues, queda inaugurada esta nueva sección, que tendrá su pequeño lugar en la sección de congelados todos los domingos.

Empezando por los griegos, que para eso tenían unos dioses bastante cachondos. Es que no vamos a comparar a Zeus, que se transformó en cisne para poder tirarse a Leda y la dejó embarazada de gemelos, con el espíritu santo, que se convirtió en paloma y aun así la chica siguió siendo virgen.

Eso, comencemos por el principio, por el jefe del cotarro, el ayatollah del trueno, el padre de más de medio Olimpo, el hombre de la barba de plata que se sentaba en un trono de oro y tenía un águila con las alas desplegadas a sus pies. El único, el inimitableeeee Zeus.

(Hágase la luz...)
Su nombre ya lo dice todo: Zeus, que viene de la palabra griega theós, que significa dios. Por si no queda muy claro, vamos. Pero para hablar de él, tenemos que ir para atrás, como los cangrejos, hablando primero de sus abuelitos, Urano (el Cielo) y Gea (la Tierra). Urano no tenía padres conocidos (eso me suena), pero algunas fuentes decían que era hijo de Nix (la noche), o de Éter y Hemera (el Aire y el Día). Pero a lo que vamos, Gea fue la que parió a los Titanes, las Titánides, los Hecatónquiros (gigantes de cien brazos y cincuenta cabezas), y a los Cíclopes. Pero como Urano odiaba a todos sus hijos, los encerró en el Tártaro (un agujero en lo más profundo del infierno). Y aquí es cuando aparece en escena el más joven de los Titanes: Crono (el Tiempo, llamado Saturno por los romanos).

(Crono y sus hermanos)

Gea sí que amaba a sus "pequeñines", así que talló una hoz con un pedernal y se la dió a Cronos, con el fin de liberar a sus hermanos y vengarse de Urano. Así lo hizo, con la hoz castró a su padre, y de la sangre ( del semen, según las versiones) surgieron los Gigantes, las Erinias (las Furias), y las Melias (ninfas de los fresnos). Ah, y de los genitales surgió una espuma de la que nació Afrodita. Crono encerró a sus papis junto con sus hermanos, ya que no se fiaba mucho de ellos, en el Tártaro.

(Afrodita y las bestias)

Pero Urano y Gea profetizaron que uno de los hijos de Crono le derrocaría, de la misma forma que hizo él, por eso el Titán devoraba a sus hijos nada más nacer. Su pobre esposa, Rea (la diosa madre, que era confundida con Cibeles por tener los mismos atributos), viendo el percal, engañó a su marido para que se comiera una piedra envuelta en unos pañales, en lugar de su pequeño Zeus, el cual mantuvo oculto en una cueva de Creta durante años. Unos dicen que la cabra Amaltea le daba leche, y que años más tarde, con su lana hizo el vellocino de oro, el mismo que tantos quebraderos de cabeza dió a Jasón y a sus colegas. Otros dicen que fueron unas ninfas, llamadas Adamantea y Cinosura; o también por humanos, como Melisa y unos pastores.

Una vez que se hizo adulto, Zeus obligó a su padre a vomitar a su prole: Hestia, Deméter, Hera, Hades y Poseidón. Luego, con sus hermanos, se fue al Tártaro, liberando a sus tíos y todos juntos le declararon la guerra a Crono. Como muestra de agradecimiento, los Cíclopes le dieron a Zeus el rayo, que había sido escondido por Gea. Algunos Titanes se aliaron con Crono, y esta guerra fue conocida como Titanomaquia. Al final Zeus salió victorioso, mandando a los perdedores al Tártaro (se ve que no había otro sitio), vigilados por los Hecatónquiros, aunque no todos: a Atlas lo condenó a sostener sobre sus hombros la bóveda celeste. Zeus, Poseidón y Hades se repartieron el mundo, menos la Tierra Firme, que usarían según su conveniencia (Hades dominaba todo lo que estuviera debajo de la tierra, Zeus lo que estuviera por encima, y Poseidón era el señor de los terremotos y gobernaba la tierra que estuviera por debajo de las aguas). Zeus se casó con su hermana Hera (diosa del matrimonio y protectora de las mujeres casadas), y todos contentos

¿Todos? Pues va a ser que no. Gea no estaba muy contenta con el trato recibido por parte de Zeus, porque los Titanes, al fin y al cabo, eran sus hijos, así que mandó a los dos niños que le quedaban, a Tifón y a Equidna, para que se cargaran a Zeus. Tifón fue derrotado, pero el nuevo rey de dioses dejó a Equidna y a sus hijo con vida para que los futuros héroes tuvieran algo con lo que pelear y hacerse famosos. (Véase Teseo, Perseo, Odiseo (llamado Ulises por sus colegas), y "eos" varios.

(Equidna)

Ah, sí, los héroes, esos seres nacidos de Zeus y una humana. No sé si es que Hera no estaba muy buena que digamos, pero mal genio sí que tenía un rato, porque cada vez que Zeus se iba de picos pardos, la diosa se dedicaba a putear y a intentar cargarse a los héroes mandando monstruos. Aunque con quien más se ensañó fue con Hércules: le produjo un ataque de locura transitoria, en el cual mató a su esposa y a sus tres hijos; luego se quedó tan hecho polvo que tuvo que hacer doce trabajos para limpiar su nombre, pero eso es otra historia que será contada. Lo mejor de todo era la originalidad de Zeus, ya que le encantaba transformarse en animal para ligar, da igual que fuera un cisne, un toro, un águila, o lluvia de oro (no me sean mal pensados); incluso en el caso de Hércules, se transformaba en el marido de la joven, llamado Anfitrión. Y no solo con humanas o con su "querida" esposa tuvo hijos, este hombre era un auténtico picha brava, y le daba igual que fueran ninfas o diosas, o que fueran hombres, como Ganimedes.

También era un dios justiciero y vengativo, solo hay que preguntarle a Tántalo o a la misma Hera, a la que colgó por los dedos de los pies en el cielo, cuando ella intentó ahogar a Hércules con una tormenta. Al vidente Tineo le dejó ciego por revelar los secretos de los dioses, y a Prometeo lo ató a un árbol para que un águila le comiera el hígado durante el día (y que se regeneraba por la noche) solo por haberle robado el fuego a los dioses y dárselo a los humanos. Con razón están surgiendo grupos volviendo a los dioses helenos, dan para mucho más que el esquizofrénico "Jehová de los ejércitos" y su hijo.

(Me llamo Moisés, no Charlton Heston.)

(Imágenes by Genzoman)

1 comentario:

Amalia dijo...

Hola Jose, has hecho un buen resumen de mitología, gracias, porque así me culturizo yo algo en eso, que no estoy muy puesta. Aunque la última frase no la he entendido.
Bueno, besos.