lunes, 11 de enero de 2010

LECTURAS DE INVIERNO

En estos últimos dos meses he descubierto dos cosas: aunque haya cambio climático, en invierno siempre hace frío; y que los clásicos, a veces, pueden resultar aburridos. Esto último es lo que me ha enseñado "El Conde de Montecristo", así que ha pasado a la categoría de "libros pendientes de leer y que devoraré cuando me dé un aire y no tenga otra cosa hecha de papel que coger entre las manos", categoría en las que están incluidas "La Historia de Lisey" de Stephen King, y "La Catedral del Mar" de Ildefonso Falconés.

Aprovecho para decir que el señor Eulez tenía más razón que un santo; después de la fuga de Edmond Dantés se acaba lo bueno, aunque yo añadiría que la parte en la que se recompensa y se sonsaca información a Caderousse y a Morrel me gustaron bastante. A partir de ahí (la parte de Simbad el marino), se la podía haber ahorrado el autor, es aburrida hasta decir basta, y miedo me dan las páginas que están por venir.

Por eso me regalé dos libros para estar entretenido durante un par de meses (a la espera a recibir nuevos hoaxes o encontrar algo digno de dedicarle unas míseras líneas en este blog). El primero es uno al que hacía muucho tiempo quería echarle el guante:

Los cuatro primeros libros de "Resident Evil" escritos por S. D. Perry: Hora Cero, La Conspiración Umbrella, Caliban Cove y La Ciudad de los Muertos. 900 páginas y ya me he ventilado la primera historia y un cuarto de la segunda, y me lo pillé hace dos semanas, es decir 236 páginas ya leídas. El único defecto que le achaco es que, para ser una historia de zombis, la palabra sangre sale muy poco. Y para después del plato principal me guardo este postre:

Otro tocho de 832 páginas y que se acaba con un "continuará" (es el primero de una trilogía).

Estos son los culpables de que no me pase por aquí a diario (entre otros muchos). Seguiremos informando, y leyendo.

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