viernes, 3 de diciembre de 2010

ANIME JA NAI

Y casi un mes desde mi última entrada, vuelvo a la carga. Todo este tiempo he estado en otra ciudad por motivos de trabajo, y lo último que quería al llegar a mi alojamiento temporal era ponerme a escribir. ¿Y de qué voy a hablar, de "la Casa que Enloquece"? Ser un burócrata no es nada divertido, por eso no hablo de mi trabajo en la nevera; prefiero hablar de lo que hago en mi tiempo libre, en este caso, el segundo Salón del Manga de Murcia, que se celebró los días 12, 13 y 14 del mes pasado.

Daniel el holandés, su novia Fuensanta y un servidor se marcharon a pasar tres dias llenos de frikismo, compras y muchas fotos. Yo no fui disfrazado, pero ellos se vistieron de Indiana Jones y de Lara Croft, y se hincharon a sacarse fotos. Intentar ir al baño era una odisea que duraba más de diez minutos, ya que a cada paso que dábamos, salía alguien de entre las sombras enunciando la misma pregunta: "¿os importa si nos saca mos una foto?". Para mí, esa frase era la excusa perfecta para sacar la cámara y retratar a los colegas, y por añadidura, a esa persona que también iba disfrazada, con el pensamiento de "esta foto va para el blog".

Había de todo, pero lo que más abundaban eran las colegialas y las góticas, el sábado era una sobredosis de chicas vestidas de negro y con ropas que tenían grandes escotes, mezcladas con colegialas de faldas cortas y pequeños escotes (no me extrañó nada que hubiera alguien disfrazado de Pedobear xD)

La organización mejoró repecto al año pasado, y eso se notó. La zona del "mercadillo" estaba bien alejada del resto, y los horarios de las diferentes actividades eran bastante flexibles para poder realizar muchas cosas a la vez (mientras mis amigos estaban en el concurso de cosplay, yo me fui a la conferencia que dio Nacho Fernandez, en el piso de abajo, donde también se hallaba la cafetería. Eso sí, echamos de menos unas cuantas

papeleras más, ya que los bancos de la zona del exterior estaban llenos de la basura que otros frikis habían dejado allí.

Frikis que destilaban buen rollo en general, casi todos con una sonrisa de oreja a oreja y muy simpáticos, tengo que investigar si le echaban algo raro al ramen que allí se vendía. Así da gusto ir a un sitio, oigan. Parte de esto lo tenían los que estaban en los puestos de fanzines y chapas varias que se ubicaban en el primer piso, usando megafonía propia algunos (los del Studio Katz), o la del recinto (los de Ramen Para Dos). En ese piso también se encontraban los torneos de videojuegos, la exposición de figuras de Gundam y de muñecas Dollfies, consolas antiguas, y el concurso de carteles para el próximo año.


Lo único que me supo mal fue no llegar a tiempo al taller de "construye tu propio Gundam", ya que el cupo se llenó a la media hora de abrirse el plazo de inscripción (y eso que costaba dos euros apuntarse). Para quitarme el mal sabor de boca, me pillé ese robotito rosa chicle de la izquierda que responde al nombre de "Justice" (ZGMF-X09A Justice, para ser más exactos), lo monté y lo tengo al lado de su hermanito pequeño, el "Freedom" (ZGMF-X10A). A los dos les tengo que dar unos toques de pintura para terminarlos del todo, a ver si un dia de estos...



1 comentario:

Juls dijo...

Lo mejor de las convenciones frikis son las mujeres disfrazadas, it's a fact.

Tener una novia que se disfraza de Tomb Raider +10 en Carisma.