domingo, 6 de marzo de 2011

CANCIONES CON HISTORIA 3: "CAPITÁN LAWRENCE"

Yo creía que había dado por muerta la sección que había planeado para los lunes, pero fue oir esta canción y decir: esto se merece una entrada. ¿Por qué será que los metaleros recurren más a la Historia que el resto de compositores? Dentro canción:



Cuando estudié bachillerato de letras, una de las etapas históricas que me encantaban era la de las grandes exploraciones. Y para mí, Stanley, Livingstone, Peary, Hillary y muchos otros eran héroes que descubrían al resto de humanos nuevas tierras, nuevas gentes y nuevas maravillas con las que nunca habían soñado los civilizados europeos. Sí, ya sé que detrás de todo esto estaban las ansias imperialistas y misioneras de muchas naciones, pero yo me centraba en las figuras de los héroes que, corriendo grandes riesgos y soportando privaciones y fatigas, habían ampliado los horizontes de la cartografía. Y mis historias favoritas eran las de la exploración de los Polos.

Principios del siglo veinte. Casi todo el mundo está repartido por los imperios coloniales, y ya no queda ningún lugar del planeta que no haya sido pisado por un ser humano. ¿Todo? No. Aún quedaban los polos geográficos y el monte Everest (que sería escalado por Sir Edmund Hillary y su sherpa Tensing Norgai en 1953). El 6 de abril de 1909, el estadounidense Robert Peary llegaba al Polo Norte; mientras tanto, un noruego llamado Roald Amundsen estaba metido en un barco, con rumbo al mismo sitio que Peary y con las mismas intenciones, pero al enterarse de la gesta, decide cambiar de dirección y dirigirse al Polo Sur. Amundsen sabía que otro explorador, llamado Robert Walter Scott, estaba ya trabajando para plantar su bandera en el casquete polar, y le mandó un telegrama. Scott, que se encontraba en Melbourne, escribió en su diario que no sacrificaría los objetivos científicos de la misión para ganar la carrera al polo geográfico (pero en el fondo quería llegar antes que el noruego, por supuesto).

El británico eligió a un numeroso grupo de hombres  que le acompañarían y ayudarían en la expedición. Y aquí es donde aparece el capitán de caballería Lawrence Oates, el de la canción. Lawrence se presentó voluntario para la gesta, incluso aportó mil libras de su propio bolsillo para financiar la expedición. Durante un año y pico estuvieron construyendo refugios y varios depósitos de víveres y materiales en la futura ruta a seguir, ya que en contra de la creencia popular, Scott no era ningún novato en esto de vivir en el hielo, había participado en la Expedición Nimrod de Edward Shackleton unos años antes, y se habían quedado muy cerca de llegar al Polo Sur (a 100 millas de su objetivo, debido a que una fuerte tormenta les hizo retroceder).

Para este nuevo intento, Scott se preparó a conciencia, llevando ponis siberianos y dos motos de nieve para transportar las pesadas cargas de comida y materiales (Scott no se fiaba de los perros, pero cuanto más pasaban los días, más se sorprendía de las capacidades de carga y de la rapidez de estos animales). El plan era sencillo: establecer una serie de depósitos desde el campamento base, a orillas de la bahía de MacMurdo, hasta el glaciar Beardmore, durante el año 1910 y parte de 1911. Cuatro hombres llegarían al glaciar con las motos de nieve, los ponis y los perros, transportando todo el equipo, mientras el resto de la expedición, once hombres con Scott a la cabeza, irían a pie; una vez llegaran a su destino, los cuatro conductores junto con los perros regresarían a la base, y los ponis serían sacrificados para obtener más comida. Los doce caminantes, divididos en tres grupos, acarrearían el material hasta la meseta polar, donde Scott eligiría a tres hombres que le acompañarían al Polo Sur geográfico, y el resto regresaría a la base.


(El mapa de la expedición Terranova. Marcados con cruces, se encuentran los lugares donde murieron los integrantes. Pinchar para ampliar. Fuente: Wikipedia)

Como siempre, un plan sencillo se va complicando poco a poco, hasta que al final  las cosas son muy distintas. El 24 de octubre de 1911 el equipo de motos de nieve salió del campamento, pero el 1 de noviembre (8 días después) las motos se averiaron, y los cuatro hombres que lo componían tuvieron que cargar con 750 kilos de materiales y hacer lo que les quedaba de camino (241 kilómetros) a pata. Ese día, el resto del grupo salía de la base principal, situada en el cabo Evans en la bahía MacMurdo,  y los pillaron el 21 de noviembre. Scott decidió usar a los perros como bestias de carga, en vista de la situación, y todos llegaron al glaciar Beardmore el 4 de diciembre. Mientras preparaban la ascensión al glaciar, una ventisca obligó al grupo a plantar las tiendas y a quedarse donde estaban durante cinco días, durante los cuales racionaron la comida y se zamparon a los exhaustos ponis.

El grupo siguió adelante y el 20 de diciembre llegaron a la llanura polar, donde establecieron el "Upper Glacier Depot" (el depósito superior del glaciar, un iglú relleno de material y víveres, como el resto de los depósitos). Scott todavía no había dicho ni una palabra sobre quienes serían los hombres que le acompañarían hasta el final, y mandó a los cuatro hombres de regreso con los perros, dando órdenes a uno de ellos, de nombre Atkinson, de que volviera para ayudarle en el camino de vuelta a casa. El 3 de enero de 1912 Scott tomó su decisión: "cinco hombres". Él mismo, Edgar Evans, Wilson, Bowers y el capitán Lawrence caminarían hasta conquistar para la humanidad el Polo Sur, y los tres hombres restantes regresarían (el teniente Evans, Lashly y Crean). Por cierto, en el camino de vuelta, dicho teniente enfermó de escorbuto, y cuando alcanzó el One Ton Depot (el depósito una tonelada, situado a 48 kilómetros de la base) las fuerzas le abandonaron. Crean caminó solo hasta la base, donde casualmente se encontró con sus compañeros, listos para ir a reabastecer los depósitos, y pudieron rescatar a Evans. Crean y Lashly fueron recompensados con la Medalla Albert, pero durante la confusión la orden de Scott se olvidó, y los perros no volvieron para ayudar a los cinco hombres en su regreso a casa.

Mientras tanto, Scott caminaba con buen paso, y pensaba que podía adelantarse a Amundsen. El 9 de enero llegaron al punto en el que se había quedado la expedición de Shackleton, pero la alegría duró una semana más, cuando a falta de 24 kilómetros se encontraron con una bandera negra que Amundsen había plantado en el hielo. Al día siguiente, el 17 de enero, llegaron al Polo Sur, lo habían logrado al fin, pero no eran los primeros, y ya sabemos todos que a los segundones no les suele esperar la fama y la gloria. Amundsen había llegado allí el 14 de diciembre, un mes antes que ellos, dejando una bandera noruega, una tienda, alimentos, una carta y una nota pidiéndole a Scott que le hiciera el favor de entregarle la carta al rey de Noruega. Después de confirmar su posición, plantar la bandera del Imperio Británico, y hacerse la foto de rigor, al día siguiente emprendieron el largo camino de regreso.


(Los cinco héroes.De izquierda a derecha, de pie, Wilson, Scott y Lawrence. Sentados, Bowers y Edgard Evans. Fuente: Wikipedia) 

Scott escribía en su diario "excelentes marchas", ya que iban a un ritmo muy bueno, pero luego comenzaron los problemas: Edgar Evans mostraba sintomas de hipotermia, y los pies de Lawrence se estaban empezando a congelar. El 7 de febrero comenzaron el descenso del glaciar, y durante el trayecto la salud de Evans se deterioró mucho, debido a unas heridas en una mano y en la cabeza. Todo el grupo sufría de malnutrición, y Evans, al ser el hombre más alto, era el que más calorías quemaba y el que más hambre tenía, pero siguió caminando hasta que cerca del fondo del glaciar su cuerpo no pudo más y murió el 17 de febrero.

Las condiciones meteorológicas empeoraron aún más la situación, con violentas ventiscas y un terreno que en palabras de Scott era "como tirar sobre la arena del desierto" (no hay que olvidar que tiraban de trineos, en los cuales estaban todo su equipo), pero los que más sufrieron eran los pies de Lawrence. El 2 de marzo, cuando llegaron al "Middle Barrier Depot", Scott se encontró que se había roto la capa de hielo que lo cubría, y que la mayoría del aceite se había evaporado (el aceite lo utilizaban como combustible para las estufas), y la comida se había echado a perder. Lo peor era que el siguiente depósito estaba a 71 kilómetros de distancia. Una semana después, el 9 de marzo, se volvieron a encontrar con la misma situación, con una escasez galopante de aceite y comida y sin rastro de los perros que supuestamente deberían ayudarles.

Las distancias de marcha se redujeron a cinco millas diarias (ocho kilómetros), ya que estaban casi sin víveres y sin fuerzas para caminar. Y aquí llegamos ya a la letra de la canción. El capitán Lawrence, viendo el percal, decide sacrificar su vida para que sus compañeros tengan más comida para continuar. Él sabe que es un lastre para sus compañeros, debido a la congelación de sus pies, y que sin él, es posible que tengan una oportunidad para llegar a casa. Así que el 17 de marzo, Lawrence coge su saco de dormir y abre la puerta de la tienda de campaña. Scott le pregunta que a dónde va, y el capitán responde: "sólo voy afuera un momento". Nunca regresó. El 20 de marzo, Scott y sus compañeros fueron sorprendidos por una fuerte tormenta a 18 kilómetros del One Ton Depot y murieron de hambre y de frío. La última entrada del diario del inglés fue el 29 de marzo, y se supone que fue la del día de su muerte:

Every day we have been ready to start for our depot 11 miles away, but outside the door of the tent it remains a scene of whirling drift. I do not think we can hope for any better things now. We shall stick it out to the end, but we are getting weaker, of course, and the end cannot be far. It seems a pity but I do not think I can write more. R. Scott. For God's sake look after our people




Eso sí, el equipo de rescate no tuvo mucha prisa en ir a buscarlos, encontrando la tienda con el cadaver congelado de Scott el 12 de noviembre. Echaron la tienda abajo a modo de túmulo funerario, recogieron el diario y varios materiales, y se marcharon a buscar a Lawrence.  El dia 15, encontraron su saco de dormir, pero el cadáver nunca apareció.

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